viernes, 7 de marzo de 2008

Roma (tarde pero seguro)

Roma es fantástica, la más más argentina de las ciudades que estuve.
Apenas llegué, el bus que me lleva del aeropuerto a la ciudad se ve detenido porque una persona estacionó en medio de la calle, interrumpiendo el paso. Luego de unos 10 minutos de gritos y bocinas, aparece el conductor, se sube a su coche y se va, insultado por el chofer del micro. Más tarde, se subió un tipo, se hizo el boludo y se fue para atrás, el chofer empezó a los gritos que pague el boleto, el otro le decía que no, que ya pagó, y al final, el chofer empezó a dar puñetazos a una bandejita del micro donde se le paga el boleto, y el polizonte huyó despavorido.
Nos bajamos en una plaza donde había una especie de kermese, vendían choripanes y unos tipos aporreaban unos instrumentos musicales, la gente era feliz, con poco. Me sentía en el San Miguel, en esas fiestas de 5to año para juntar plata para el viaje y eso.
Finalmente llegué al metro que me llevaría hasta el hostel, cuando las puertas se abren, ya muy lejos de la cortesía inglesa, todos se empezaron a meter a los gritos y empujones dentro de los vagones, sin dejar salir a los otros, un caos muy LÍNEA B estación ALEM a las 9 de la mañana. El resto de la ciudad, bastante sucia, algo rotosa, y cada vez que mirás una esquina, aparece un monumento increíble, una fuente de 2.000 años, o una ruina del Imperio Romano. Una ciudad encantadora, por donde se la mire.


El agua de Julio Cesar, ahora es mia.

El Arco de Tito

En ruinas con las ruinas.

El Coliseo



3 comentarios:

Anónimo dijo...

aaaaaaaaaaahhhh, hermosa y enigmática (como diría una linda postal)
todo muy bonito, sigo mandando abrazos desde la putrefacción de esta parte del mundo

Panchi.-

Anónimo dijo...

Muy lindo post, mucho amor para tus seguidores, eso me gusta. Que bueno Roma, aguante los tanos carajo!!!!!!!!!!!!!

NicPas

Anónimo dijo...

Nachinet, me imagino que al ver y sentir todo ese berrinche te sentiste un poco en tu casa, por así decirlo, refugiado, contenido por esos gritos y algarabía que te rodeaba. Esa suciedad que ya no mancha, sino que te acaricia a cada paso. Se te extraña! Besos y abrazos!